Gestión Financiera

¿Debes confiar en las reparadoras de crédito?

Cuando alguien que tiene algún crédito se endeuda con otro préstamo para salir de un apuro, suele presentarse lo que se llama “sobreendeudamiento”. Estando en esta situación, es lógico que busquemos la solución más rápida y barata para liquidar el monto a pagar. Por eso, los mensajes y promesas de las llamadas “reparadoras de crédito” llegan a sonar muy atractivos.

Una reparadora de crédito es una institución independiente que puede ofrecerte alternativas o incluso apoyos para liquidar o renegociar tus deudas. Sin embargo, no existe en México un marco legal para que operen, es decir, no están reguladas, y esto puede generar más conflictos a futuro.

Muchas reparadoras de crédito se venden diciéndote que pueden sanar tu adeudo y removerlo de Buró de Crédito. Sin embargo, debes saber que esto no es posible

¿Qué sí puede hacer una reparadora crédito?

  1. Crear un plan de ahorro personalizado
  2. Brindarte asesoría legal y financiera
  3. Conseguirte otro crédito en alguna institución financiera para que hagas un buen historial, pero a veces no es necesario.

¿Qué no puede hacer una reparadora de crédito?

  1. Limpiar tu historial en buró de crédito. Los reportes negativos en Buró no se borran, nunca. 
  2. Sanear tus deudas. Recuerda que después de cierto tiempo de no pagar, las instituciones financieras pasan tu adeudo a un despacho externo de cobranza y ellos no están en facultad de traspasar una cuenta a una reparadora de crédito.

¿Qué alternativas tienes para pagar para evitar recurrir a la reparadora de crédito?

  1. Llega a un acuerdo con el banco.
  2. Ahorra el monto y págalo a tiempo.

5 consejos de CONSUSEF sobre las reparadoras de crédito

  1. Evita recurrir a entidades que no se acreditan debidamente y te piden anticipos a cambio de soluciones “fáciles y rápidas”.
  2. Verifica que la empresa con la que vayas a trabajar esté debidamente registrada en www.condusef.gob.mx. Si es una empresa de tipo comercial, consulta la PROFECO.
  3. Si tienes problemas para pagar tus deudas, acude primero con el acreedor, es decir, la entidad que te proporcionó el crédito, y solicita apoyo para redocumentar las condiciones de pago.
  4. Evita dar tus datos personales a cualquiera que te prometa solucionar tus problemas.
  5. Recuerda que nadie puede “arreglar” o “modificar” la información de tu reporte crediticio. No hagas caso a quien te prometa que puede lograrlo.

En conclusión, si quieres salir de deudas, lo mejor es negociar directamente con la institución financiera. Dependerá de tu adeudo, así como de tu comportamiento de pago, que te ofrezcan un descuento o tasa fija para ir cubriendo el monto a pagar.